Tengo que cambiar esta música y me acabo de dar cuenta que no está enchufada la clavija del auricular al portátil, (estás distraida Aury), si es que ando como el que no sabe si pisar primero con el pie derecho o con el izquierdo cada vez que me levanto de una caida, a ver si cambia de una vez por todas esta suerte y vaya suerte la mía que me acaban de anunciar por megafonía que dubitando no está en el diccionario. Alguien con mucha tristeza en la mirada me ha puesto hoy mirando al frente de su abismo y le he visto naufragando en un mar de dudas, y eso no es lo peor, lo peor es que sé que no sabe nadar muy bien, ay, ay, tengo que echarle un cable rápido y decirle que su abismo se parece mucho a un camino que yo transito desde hace unos años y que todavia no sé si tiene el fin de la lógica pero sin embargo ahi estoy, con mis prismáticos de color verde por si vislumbro algún día el horizonte entre tanta flora y tanta fauna y que peor que Caperucita Roja me siento a ratos, buscando detrás de todos los árboles a mi lobo feroz para que se termine ya este cuento, ah y decirle lo más importante: que... hágase su voluntad.