
Observo sus manos haciéndome la distraída, mi piel se estremece con cada roce de sus dedos, me gustan, saben tocar esa melodía que hace que todo mi ser se llene de sensaciones, vibro en esa sintonía y leo su nombre escrito entre las líneas de las mías. A veces las busco entre sus bolsillos solo para asegurarme que siguen teniendo el mismo tacto para mí, me transmiten tanta ternura que son como notas de una canción de cuna, arrullan mis pensamientos y solo quiero acurrucarme entre sus brazos hecha toda una mujer. Yo sé que en mis sueños están sus huellas marcadas, las he visto en mi piel, y sus manos junto a las mías, haciendo palmas al compás, a la vida, al despertar juntos en cada amanecer.