
Anochece...
Acojo en mi seno a la luna
si en el interior se alborotan los versos.
En la selva de tu pecho
se figura un tesoro escondido
tímido rayo de sol
refleja un camino
Amanece...
Es verdad que el sol y la luna
se ven un par de veces al día
entre bambalinas
Y son como niños